En un auténtico estreno mundial, la empresa presentó en 2005 el “Imperial Gong”, dando así fe de los conocimientos cosechados con paciencia y del liderazgo incontestable de Vulcain en el campo de los relojes con alarma. Con el “Imperial Gong”, la manufactura de Le Locle ofrece un reloj que combina la complicación más prestigiosa, el torbellino, con un calibre de alarma de características técnicas únicas inspiradas en el famoso calibre Cricket, que dio fama internacional a la marca. Concebido y elaborado en armonía con el espíritu de la Haute Horlogerie y equipado con una alarma de carillón a la altura de los mecanismos más finos, el “Imperial Gong” se impone de inmediato como el más elegante de todos los relojes con alarma. Una creación que, sin duda, causará un enorme revuelo.